miércoles, marzo 31, 2004

Pero el formato sigue siendo de fogón, para poder explotar mejor las armonías de las voces, cada una con temas propios y ajenos que cantar. 
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Me dejaste, pero ahora es que...no me podes hacer esto; ¿a quién le vas a mandar una postal/ es para alguna de tus amiguitas??...de esas que andan con cosas raras, deeee...Voodoo. Esas que hacen cosas raras para que te enamores de ellas. Por que me haces esto, boludo. Se me nubla la cabeza, no seas malo!, me estás haciendo doler la cabeza.

Hay personitas que uno las mira, en la cola de espera de algún hospital público, y corre el riesgo de encontrarse con una vacuidad pasmosa. Interiormente estas cabezas deben ser, pienso, de una cabernosidad laberíntica, e integramente forradas de pomposo algodón quirúrgico. Mirarlas a los ojos es caer en un limbo suave e infinítamente profundo. Como un inmenso pelotero cuyas bolas son médias cancán enrolladas. Si bien no hay agua, en un pelotero, cuando uno se sumerge totalmente tiende a contenerse la respiración; eso, queridos mios, se llama acción refleja.