miércoles, julio 18, 2007




no pude dejar de mirarte
la otra noche no pude
acercarme a tu orilla
ni dejar de mirarte

me piden que te deje y siga a un lado
me piden mis sentidos
me vengue del amor
y sea letal y caballero
encubra con esmero
esta fe en nosotros juntos
que es plegaria
mas traiciona la verdad innecesaria
y la cadencia sincopada
del devenir natural de las cosas.

ese puto ritmo
exije que sea otro
plano burdo
y no yo mismo.

No haré caso al ritmo de las cosas
ni las rosas en canción
baratas de estacion
quiero ver coartada
esta culpa de la nada
que me azota y pernocta
en mis sueños que tu pueblas
de tibiezas.

Pablo dijo
que nos parecemos
a la palabra melancolía.

San valentín,
niño hermoso y casero
del único clishé al que
asisto y soporto.
Brindemos con oporto
a esta fuga de peligro
de estar vivo

Verte caliente
en la suerte de ambos, roja
Dispuesta corajuda
ruda suave tosuda
sonambula despierta
felina cínica dudante
blanca estrellada
humana y hermosa.